- Empezar a entrenarse cuanto antes: Se puede comenzar a planificar el presupuesto cuando todavía no se tiene plena responsabilidad de las finanzas propias, digamos en la escuela secundaria. Así, saber cuánto se gana, cuándo se gasta y en qué se gasta, permite asumir el control de las finanzas personales en vez de ser abrumados por las temidas deudas.
- ¡A educarse, porque recursos sobran!: Si bien en ocasiones escasea la información financiera en el hogar y en la escuela, también es cierto que hoy en día tenemos disponibles muchos recursos en la web, tanto de fuentes gubernamentales como privadas que tienen el objetivo de educar y asistir a los consumidores en temas financieros. Uno de ellos es Consolidated Credit, una organización sin fines de lucro.
Para quienes ya se hallan inmersos en un turbulento mar de deudas, también existen recursos:
- Organizarse y actuar en consecuencia: Hay que empezar por determinar cuánto dinero hay disponible para reducir las deudas e ir disminuyendo los gastos menos importantes. Así, por ejemplo, los créditos estudiantiles constituyen un gasto muy importante porque representan una inversión para el futuro, mientras que las deudas de las tarjetas de crédito son menos importantes, y es por allí que hay que empezar. El siguiente paso es comenzar a pagar la deuda de la tarjeta cuya tasa de interés sea más alto (no la que tenga el balance más alto), ya que este factor es el que va acrecentando la deuda. Luego, se sigue con la tarjeta que tenga la segunda tasa de interés más alta, y así sucesivamente hasta que se paguen las deudas de todas las tarjetas.
- Negociar la deuda con los acreedores: Esto puede hacerse directamente, lo cual puede reducir el porcentaje de la tasa de interés en unos cuantos puntos, digamos de 25% a 22%. Pero si se busca ayuda profesional de organizaciones sin fines de lucro como Consolidated Credit, la reducción de la tasa de interés puede ser realmente dramática. Por ejemplo, ésta podría bajar de 25% a un 8%.
Si bien es cierto que hay quienes se benefician de los incautos consumidores que quedan condenados a pagar deudas interminables, también es un alivio saber que se puede retomar el control de las finanzas, con la ayuda de gente dispuesta a ayudar a los demás a colocarse al mando de su situación económica.